CACA CULO PEDO PIS, EPISODIO II: EL ORÁCULO DE TERESA
La verdad es que mi relación con las cacas de mi hijo ha sido bastante menos intensa que la de mi mujer. Si estableciéramos categorías laborales para nuestras funciones a la hora de interactuar con los deshechos orgánicos de nuestro pequeño cagoncete diríamos que yo soy un obrero especialista: cambio pañales, eso es todo. Pero de mi señora, licenciada en escrutación de pañales y máster oficial en pañalogía por la universidad de la vida diríamos que es la jefa del control de calidad y mi supervisora directa. De vez en cuando viene, sin avisar, coge un pañal y ocurre algo más o menos así:
Tere: ¿No ves en este pañal algo anormal? ( sin coma entre 'algo' y 'anormal'. Es muy educada, el respeto no me lo falta jamás)
Yo: Buf...Es que a mi me parece todo anormal, señora supervisora...Ehmm...¿Quizá que la caca es verde?
Tere: Eso es por el hierro, me refiero a esas cosita minúscula que hay justo ahí a la derecha...
Y entonces me señala una micropartícula que me hace pensar si en lugar de con una mujer no me habré casado con la mujer biónica diseñada para ser madre y dotada de nano-visión y rayos Ultra X...
Yo: Pues yo no veo nada
Tere: No, tú nunca ves nada
Me dan ganas de salir huyendo del cuarto de baño y autoflagelarme por ser un padre poco cuidadoso con las micropartículas que aparecen en el pañal de mi hijo, pero en lugar de eso trago saliva y contesto:
Yo: Sí, algo rojo podría ser... o rosa... o ¿amarillo?¿verde?¿marrón?... Arrrhghggghgh...¡Llevémoslo al pediatra y salgamos de dudas!

La mujer-madre bionica lo tiene claro: el padre humano es un inepto integral en lo tocante a nanovisualización aplicada . Son mucho más eficientes los cyborgs. Son un poco frios, es cierto, pero tienen mucho ojo para lo microscópico, dónde va a parar.
Para mí, lo de mi santa es un don. Coge un pañal e imbuída del espíritu de Grissom en CSI busca -y algunas veces encuentra- en él partículas microscópicas que la ayuden en su busca de enfermedades digestivas que justifiquen ese gas en exceso, esa apatía ocasional, esa noche de poco sueño...
Asumiendo el riesgo de tener que dormir en el sofá añadiré que la visión de Teresa escrutando pañales da alas a mi imaginación y lo mismo me la imagino en los escenarios detallados en párrafos anteriores, que la visualizo ataviada con la tunica sagrada mirando pañales con la misma gravedad con la que una sacerdotisa del oráculo de Zeus Dodoniano miraba las entrañas de una cabra allá en la lejana Esparta, con el fin de dilucidar si los espartanos debían ir a lucir abdominales y rebanar cabezas a algun pais limitrofe o, por el contrario, debían quedarse en casa poniendo a las espartanas mirando a Cuenca y haciendo pequeños espartanos que convertir en curtidos guerreros o tirar por el acantilado en función de la puntuación que hubieran obtenido en la versión espartana del test de Apgar.

-Sacerdotisa, sacerdotisa, que ojos tan grandes tienes...
-Para escrutarte mejooooorrrrr
En una de éstas tentado estuve de preguntarle si el pañal decía algo sobre el tema laboral, si nos iba a tocar la lotería o algo, pero se duerme tan bien en la cama...
Espero que lo escrito anteriormente no suene a chanza o mofa de mi nunca suficientemente ponderada esposa pues he de decir que esa preocupación por la salud de nuestro retoño me parece abosolutamente digna de alabanza y es para mí la personificación del instinto maternal ancestral que toda madre alberga en su interior. Quizá ese instinto primario también subyace en nosotros los hombres, y nos induce a escoger a las mujeres que, además de bellas por dentro y por fuera (esa eres tú Teresa) estén mejor capacitadas para ejercer la maternidad en aras de la supervivencia de la especie.¡Viva las madres! (¿Lo habré arreglado?).
En cualquier caso, aunque tengamos distintas funciones , formamos un buen equipo y lo cierto es que no nos queda otra pues Diego es mucho Diego y a la hora de la verdad tenemos que unir nuestras fuerzas para domeñar a la lagartija que tenemos por hijo, a la sazón, tercer vórtice de este triángulo escatológico. Pero eso lo veremos en el próximo episodio de CACA CULO PEDO PIS que lleva por título: DIEGO, EL NIÑO ANGUILA.
